Atención plena para una mente despejada
Cuenta diez ciclos respiratorios, empezando de nuevo si te distraes. Añade una pausa breve al final de la exhalación, sin forzar. Observa temperatura del aire y movimiento en las costillas. Comparte si esta técnica te ayuda a dormir mejor después.
Atención plena para una mente despejada
Cuando surja una preocupación, nómbrala en silencio: “planificación”, “miedo”, “recuerdo”. Luego vuelve a la respiración. Este etiquetado amable evita luchar con la mente. Prueba cinco minutos y cuéntanos qué etiquetas aparecieron esta noche.
Atención plena para una mente despejada
Formula una frase breve y afirmativa: “Esta noche descanso con confianza”. Repite en Savasana, dejando que el cuerpo la reciba. Mantén la misma intención una semana. Publica la tuya y lee las de otros para inspirarte cada atardecer.
Atención plena para una mente despejada
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.